Cartuchos sin Cabezales

Consumibles que actúan únicamente como depósitos de tinta, ya que los cabezales forman parte fija de la estructura interna de la impresora. Son más económicos y habituales en entornos de oficina con alto Volumen de trabajo. Su principal desventaja es que, si la tinta se llega a secar en los cabezales internos por falta de uso, la reparación suele ser inviable económicamente, obligando a la sustitución completa del equipo.