Patología inespecífica
Se refiere a las enfermedades que no están directamente causadas por el trabajo (no son consideradas enfermedades profesionales), pero que han aparecido o se han agravado por los elementos que conforman el ambiente de trabajo.
Los siguientes factores forman parte de la patología laboral inespecífica:
- Fatiga: cansancio mental o físico, imaginario o real, que tiene un trabajador y hace que su capacidad de trabajo disminuya. Existen tres niveles:
- El primero desaparece con el reposo.
- El segundo conlleva postración y abatimiento.
- El tercero, trastornos físicos, calambres o espasmos musculares, pérdidas de memoria e incluso, en algunos casos, la muerte por paro cardiaco.
- Insatisfacción: se da, sobre todo, cuando el trabajo se realiza por necesidad y no por gusto o, simplemente, cuando el trabajador se aburre o tiene estrés, falta de interés o de autonomía.
- Estrés: se da ante una situación de tensión en la que el trabajador siente un exceso de trabajo e incapacidad de poder llegar a asumirlo y de alcanzar los objetivos que se le han establecido. Puede traducirse en agresividad, ansiedad, sensación de impotencia o frustración, lo que afectará a la salud del trabajador y derivará en una baja laboral.
- Envejecimiento prematuro: aceleración del proceso normal de envejecimiento fisiológico que conduce a una muerte prematura. Está provocado por un desgaste biológico como consecuencia de una fatiga crónica acumulada. Los contaminantes químicos y físicos y otros agentes agresivos pueden originar cambios biológicos y generar el proceso de envejecimiento.