Prestaciones para la Situación de Desempleo
Son ayudas económicas cuyo objetivo es cubrir temporalmente la ausencia de los ingresos de los trabajadores que se encuentran en situación de desempleo. Popularmente se conoce como “El paro”.
La situación de desempleo puede ser voluntaria o involuntaria, con diferentes implicaciones para el acceso a la prestación:
- Desocupación voluntaria: Generalmente, no permite solicitar la prestación económica, ya que es fruto de un abandono o dimisión del propio trabajador.
- Excepciones a la desocupación voluntaria: Se puede solicitar la prestación si el trabajador se ve forzado a abandonar su puesto de trabajo por:
- Incumplimiento de la obligación del pago del salario por parte del empresario.
- Modificación sustancial de las condiciones laborales.
- Movilidad geográfica del trabajador.
- Excepciones a la desocupación voluntaria: Se puede solicitar la prestación si el trabajador se ve forzado a abandonar su puesto de trabajo por:
- Desocupación involuntaria: La extinción del contrato puede haber sobrevenido por diversas causas:
- Expediente de regulación de empleo (ERE).
- Muerte, jubilación o incapacidad del empresario.
- Despido.
- Abandono del trabajador amparándose en una causa legal.
- Expiración del tiempo convenido en los contratos temporales.
Algunas de las situaciones legales de desempleo que dan derecho a prestación incluyen:
- Despido.
- Finalización de la relación de trabajo por fallecimiento, jubilación o incapacidad de la empresaria o empresario.
- Finalización del contrato temporal por expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato.
- Cese por no superar el periodo de prueba.
- Finalización del periodo de actividad productiva.
- Finalización o suspensión de la relación de trabajo.