Prestaciones por Muerte y Supervivencia

Son aquellas prestaciones de la Seguridad Social destinadas a paliar la situación de necesidad en la que pueden quedarse los familiares de un trabajador tras su fallecimiento, derivada tanto de los gastos de sepelio como de la pérdida de ingresos en la unidad familiar.

Para acceder a estas prestaciones es necesario que el trabajador fallecido cumpla ciertos requisitos:

  • Situación laboral del fallecido: Encontrarse afiliado y en alta o en situación asimilada al alta.
  • Periodo mínimo de cotización: Para fallecimiento por enfermedad común, como regla general, se requiere haber cubierto 500 días de cotización dentro de los 5 años inmediatamente anteriores al fallecimiento.
  • Excepciones al periodo de cotización: No se exige un periodo mínimo de cotización si el fallecimiento se deriva de accidente de trabajo o enfermedad profesional.

En caso de muerte, cualquiera que fuera su causa, se otorgan algunas de las siguientes prestaciones:

  • Auxilio por defunción
  • Pensión vitalicia de viudedad
  • Prestación temporal de viudedad
  • Pensión de orfandad