Respiración Artificial
Técnica de emergencia que se realiza cuando una persona está inconsciente y no respira, pero sí tiene pulso, con el objetivo de asegurar el paso del aire y la oxigenación. Protocolo:
- Vías aéreas: Asegurarse de que las estructuras que conforman las vías aéreas no están obstruidas y se encuentran alineadas. Si se sospecha de lesión cervical, actuar con cautela.
- Maniobra frente-mentón: Se realiza para proceder a la respiración artificial, colocando a la víctima sobre una superficie dura y plana, alineando las extremidades y la cabeza con el cuerpo.
- Tracción mandibular: En pacientes con lesión cervical o con sospecha, se debe realizar esta maniobra en lugar de la frente-mentón.
- Posicionamiento del socorrista: Arrodillarse a la altura de los hombros de la víctima.
- Apertura de vías aéreas: Sujetar la frente con una mano y elevar la mandíbula con dos dedos de la otra mano, abriendo la boca con el pulgar.
- Retirada de cuerpos extraños: Si hay cuerpos extraños visibles, retirarlos con cuidado.
- Comprobación de la respiración: Durante no más de 10 segundos, acercando la mejilla a la boca de la víctima y dirigiendo la mirada a su tórax para ver el movimiento.
- Taponar la nariz: Tapar la nariz de la víctima formando una pinza con los dedos para evitar la salida del aire.
- Insuflación: Respirar de manera profunda, colocar los labios sobre la boca de la víctima y espirar de forma fuerte, observando el tórax para ver si asciende (señal de que el aire está llegando a los pulmones).
- Espiración: Retirar la boca para permitir la espiración, ya que es un movimiento pasivo.
- Continuidad: Seguir hasta que la persona recupere la respiración o lleguen los servicios de emergencias.