Reanimación Cardiopulmonar

Protocolo de emergencia que se realiza cuando un herido está inconsciente, no respira y no tiene pulso, combinando compresiones torácicas e insuflaciones. También conocida como reanimación combinada. Protocolo:

  • Posicionamiento de la víctima: Colocar a la víctima en decúbito supino sobre una superficie dura. Arrodillarse al lado del tórax y retirarle la ropa de esa zona.
  • Apertura de vías aéreas: Realizar la maniobra frente-mentón y comprobar la respiración.
  • Identificación del esternón: Identificar el esternón en el pecho, situado en medio de la línea que une los pezones.
  • Posicionamiento de las manos para compresiones: Colocar el talón de una mano en el centro del pecho y el talón de la otra encima de la primera, entrecruzando los dedos.
  • Técnica de compresiones: Extender los brazos verticalmente, sin doblar los codos, procurando que los hombros queden por encima del pecho de la víctima para transmitir el peso del cuerpo sobre el esternón.
  • Compresiones: Aplicar 30 compresiones a una frecuencia de 100 por minuto, sin perder el contacto de las manos con el pecho del paciente. El esternón de la víctima debe hundirse entre 3.5 y 5 centímetros, aproximadamente.
  • Insuflaciones (boca a boca): Apoyar una mano en la frente y, con el índice y el pulgar, taponar la nariz. Con la otra mano, agarrar la barbilla. Realizar 2 insuflaciones de aire de un segundo de duración cada una, controlando que el tórax se llene y se vacíe. Si no es así, revisar la apertura aérea.
  • Repetición: Repetir las compresiones y las insuflaciones hasta que la víctima muestre signos de recuperación o los equipos de emergencias puedan relevar.
  • Ritmo: El ritmo a seguir es de 30 compresiones y 2 insuflaciones.
  • Reanimación por dos personas: Lo ideal es que dos personas socorran a la víctima, aplicando simultáneamente las dos técnicas de reanimación (masaje cardíaco al ritmo habitual y dos insuflaciones cada 30 compresiones).